¿Qué pasa con el “de”?

19 septiembre 2008

Lo que voy a decir a continuación no tiene validez científica, pero es la mejor explicación que he podido inventar encontrar:

A finales de los 80 y principios de los 90 comenzaron a aparecer las televisiones autonómicas y privadas. Tantas horas vacías de programación tuvieron que llenarse de cualquier manera, y todo tipo de gente sin preparación invadió los platós soltando perlas que demostraban su clase y cultura.

Hubo, entonces, una toma de conciencia colectiva sobre lo arraigado que estaba el dequeísmo en nuestra sociedad: pienso de que sí, creo de que no tienes razón…

Como reacción a este feo defecto del habla se estableció un “antidequeísmo” que, en algún caso de extremismo radical, ha llegado a suprimir el “de que”… ¡incluso en las situaciones en que es correcto!

El siguiente ejemplo gráfico, visto este verano en la web de Onda Cero, es un caso claro:

¡Qué ganas DE que llegue el concierto!

¡Qué ganas DE que llegue el concierto!

También puede escucharse en la radio, desde hace tiempo, un anuncio de un producto para la memoria en el que un señor dice “No me acuerdo dónde he dejado el coche”. Pues el señor tampoco se acuerda de incluir el “de”. Lo que resulta más irónico es que el producto que anuncia se llama… “DeMemory“.

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