Mimuhé me ha pasado una verdadera joya, una pifia clásica de las que deben figurar en cualquier recopilatorio que se precie, encontrado en la versión online del Odiel Información de este lunes:

Mimuhé me ha pasado una verdadera joya, una pifia clásica de las que deben figurar en cualquier recopilatorio que se precie, encontrado en la versión online del Odiel Información de este lunes:

Ghibli, de Aniublog, me ha chivado esta curiosidad de El País de ayer domingo:

De estas cosas no se da cuenta ningún corrector automático :-p
El Quark Xpress, que es el programa que utilizan la mayoría de periódicos para realizar su maquetación, incluye un par de funciones la mar de útiles llamadas track y kern. Apostaría a que el PageMaker y cualquier otro programa de maquetación también las tiene. El track y el kern sirven para variar la separación entre caracteres de forma que una palabra o un texto completo aparezca más “apretao” o más “separao” (como se dice en la jerga profesional).
Usándolos con mesura, el resultado es imperceptible para el ojo humano pero muy práctico a la hora de ajustar un texto a un espacio determinado.
¿Con eso qué se consigue? Pues evitar cosas como ésta:

¡t oma ya!
Visto en el Huelva Información de ayer.
*P.d.: ¿no debería ser “neocon” en lugar de “neocom”?
Después de enseñarnos esta maravilla, OjodeHalcon me ha regalado una pifia (mucho más sutil, todo hay que decirlo) encontrada en una oferta de empleo:

Trabajar de cocina quema mucho, es mejor trabajar de cocinero…
La coma es un signo de puntuación ciertamente problemático; parece que nadie esté nunca contento con ella. Algunos la evitan por todos los medios y terminan con frases interminables que nadie puede leer de una sentada porque pierden el aliento y se quedan sin aire a mitad de las mismas. Otros, por el contrario, abusan, unos más y otros menos, creando frases incomprensibles, producto de juntar varias, y mareando, mucho, mucho, mucho, al personal.
Sin embargo este post no trata de cuándo hay que utilizar comas (para mí es algo muy subjetivo, aunque existan ciertas normas básicas al respecto), sino de dónde se deben poner y dónde no. Tomemos como ejemplo esta noticia aparecida en 20minutos hoy:

coma, coma
Según se desprende del titular, el próximo día 28 nos darán las claves del apagón mundial. Sin embargo, al leer la noticia, resulta que el apagón será el día 28, y es la propia noticia la que nos cuenta las claves.
El problema está en esa coma que se han sacado de la manga y que, en esta frase, equivale a leer en su lugar “serán explicadas”. Quitando la coma la frase consigue el sentido que se le quería dar, aunque creo que el evento tiene importancia suficiente como para poder poner “el apagón mundial del día 28″, ya que tampoco se hace “un apagón mundial” tan a menudo…
Si quieres más información sobre “La hora del Planeta”, la tienes aquí.
Veo en El Gato Gordo un anuncio de prensa que define a la perfección la expresión “no has dao ni una, macho“.
Como dicen en El Gato Gordo: ni el escudo del Valencia es del del Atlético de madrid ni el escudo del Atlético es del Betis y para colmo el Valencia, que juega en casa, no sale por ningún sitio. Es que no hay por dónde cogerlo.
Aunque no soy un fiel seguidor de Romeu, sí que me he tragado (en un recopilatorio, que no soy tan carca) sus Historias de Miguelito. Las discusiones de Miguelito y su panda con los curas del colegio son, en mi opinión, antológicas.
En los últimos años Miguelito se ha visto reducido a una sola viñeta de análisis de la actualidad, y ha perdido (para mí) parte de su encanto. Pero en la viñeta de hoy algo me ha llamado la atención:

¿Ves? Pues no, no veo
No es poco común esa tendencia a añadir una ese al final de un verbo cuando éste acaba en “e”. En este caso llama más la atención porque se utiliza la segunda del presente del verbo ver (tú ves) como imperativo del verbo ir (debería ser ve). Casos hay, y muchos. El ejemplo de Miguelito es una buena muestra de ello, y el siguiente también. Por diez gallifantes, localicen el “contestastes” en La Fuerza del Destino, de Mecano.