Como ya dije aquí, para traducir un libro no basta sólo con saber el idioma original. Otro problema editorial actual, tanto en el caso de los libros como en el de los periódicos, es que ha desaparecido la figura del corrector. Mucha gente confía demasiado en el corrector automático de los programas de edición y tratamiento de textos. Pero a dichos correctores les falta (hoy por hoy) una cosa: inteligencia.
El caso que presento a continuación es una buena muestra de ello. Está extraído de El Juego de Ender, de Orson Scott Card, primer libro de la que quizá sea la segunda mejor saga de ciencia ficción después de la Fundación de Isaac Asimov.
sabia vs. savia
Efectivamente, cualquier corrector automático considerará que sabia es una palabra correcta, aunque en este caso es una burrada como la copa de un pino, ya que estamos hablando de la savia de una planta.
Del mismo modo, los correctores automáticos no distinguen el contexto de una frase para diferenciar entre baca y vaca, basto y vasto, y tantas otras…
Al Xarat, del a veces surrealista, a veces juanramoniano Aljaraque Blog, me envía esta gozada, digna de entrar en el Olimpo de las pifias:
“Te mando una secuencia de Begoña Alonso cagándola vilmente en vivo y en directo“
¿Canguro?
Para el que prefiera las imágenes en movimiento, que agite la pantalla con las manos o que vea el vídeo de Youtube:
¡Y vamos con nuestro clásico Concurso PYG! ¡Por quince gallifantes, dígannos nombres de animales que empiecen por ce y terminen por o, como por ejemplo, CANJURO!
Mimuhé me pasa esta “perla” hallada aquí, donde podemos comprobar cómo conjugar un verbo para que una frase tenga sentido no es tan fácil como parece:
Si nos vamos al diccionario de la RAE, buscamos “satisfacer” y le damos al botón de conjugar, nos encontramos con que satisfago es la primera persona del presente de indicativo. Poco apropiado si estamos hablando de una tercera persona, ¿verdad?
Podemos elegir entre satisface, satisfacía o satisfizo. Teniendo en cuenta el resto de la frase, para mi gusto queda mejor satisfacía.
Lo que está claro es que hay verbos y verbos. Algunos son difíciles de conjugar. Otros, como pifiar, son más comunes…
Es muy conocida la campaña de MediaMarkt en la que un individuo parece sufrir una polución diurna cuando le dicen el precio de algún cacharro. Nada que objetar a esto (allá cada cual con sus fetichismos y sus manías, cosas más raras se han visto). Pero ayer cayó en mis manos una bolsa de MediaMarkt que resulta que es tal que así:
Se valora el esfuerzo de escribir tanto el cierre como la apertura de la exclamación, que no todo el mundo lo hace (ya le dedicaremos más espacio a este tema). ¡Pero me temo que se han olvidado de algo! ¿Dónde está la hache? Uy no significa absolutamente nada (aparte de una URL uruguaya). Supongo que los amigos de MediaMarkt querrían haber puesto Huy, que es la escritura correcta para la famosa interjección.
Y ya que vamos a eso, si según la RAE huy es una interjección utilizada “para denotar dolor físico agudo, melindre o asombro”, fijándonos en la cara del pollo que aparece en la bolsa, ¿qué denota ese huy mal escrito? ¡Yo voto por melindre! ¡Hagan sus apuestas!
Bonus Track: para los que no lo conozcan (porque aquí nos lee gente incluso de Nueva Caledonia), aquí va uno de los anuncios de marras:
El premio PYG a la frase del día se lo lleva un peso pesado de la gazapología: el diario online 20 minutos con esta noticia sobre el robo de la medalla de oro a la española Natalia Rodríguez en los Mundiales de Atletismo de Berlín.
Y todo porque una atleta etípote (sí, sí, natural de Etipotía) tuvo un encontronazo con ella y se cayó. Pero además parece ser que lo hizo en silencio, así que se cayó y se calló.
Así que ya sabéis: si alguna vez os encontráis con un etípote ni lo tiréis al suelo ni dejéis que hable, que os pueden buscar un disgusto…
Al igual que ocurre con la ge y la jota, la be y la uve pueden ser muy puñeteras cuando quieren. Baca y vaca, basto y vasto… El caso que nos ocupa hoy está extraído de un manga muy recomendable, ya antiguo, que he descubierto hace poco: Asa, el ejecutor, de Koike Kazuo y Kojima Goseki. Si os gustan las historias ambientadas en el Japón feudal con algo más que lucha de katanas y chorros de sangre, dadle una oportunidad.
Hacienda somos todos
Grabar es, entre otras cosas, lo que hacemos con nuestra música y películas, que aunque no le haga gracia a “algunos”, es perfectamente legal. Gravar, por el contrario, es lo que nos hacen a todos y que, en general, nos produce la misma risa que una patada en el escroto…
Opá me envía este “pantallazo” de uno de los programas más culturizantes de la televisión: Saber y Ganar.
Dice Opá que “ni aunque acabara en n o s se acentuaría, por ser monosílaba. Sólo podría acentuarse si quisiéramos deshacer el diptongo diciendo cúac, con lo cual la haríamos bisílaba terminada en distinta de n o s, o simplemente porque acentuar la vocal débil es la única forma de deshacer un diptongo. ¿o no?“
Pues mira, la verdad es que me has liado. Lo único que sé es que queda mejor cuac-cuac-cuac.
¿Has encontrado alguna pifia o gazapo? ¿Una falta de ortografía que duele sólo con mirarla? ¿Un locutor con lengua de trapo? ¿Un letrero ilegible? ¡Envíamelo, hazme el favor! Te citaré, enlazaré tu blog si lo tienes e incluso diré por ahí que eres buena persona.