Una traducción muy “savia”

23 Noviembre 2009

Como ya dije aquí, para traducir un libro no basta sólo con saber el idioma original. Otro problema editorial actual, tanto en el caso de los libros como en el de los periódicos, es que ha desaparecido la figura del corrector. Mucha gente confía demasiado en el corrector automático de los programas de edición y tratamiento de textos. Pero a dichos correctores les falta (hoy por hoy) una cosa: inteligencia.

El caso que presento a continuación es una buena muestra de ello. Está extraído de El Juego de Ender, de Orson Scott Card, primer libro de la que quizá sea la segunda mejor saga de ciencia ficción después de la Fundación de Isaac Asimov.

sabia vs. savia

Efectivamente, cualquier corrector automático considerará que sabia es una palabra correcta, aunque en este caso es una burrada como la copa de un pino, ya que estamos hablando de la savia de una planta.

Del mismo modo, los correctores automáticos no distinguen el contexto de una frase para diferenciar entre baca y vaca,  basto y vasto, y tantas otras…


Grabando, gravando…

25 Junio 2009

Al igual que ocurre con la ge y la jota, la be y la uve pueden ser muy puñeteras cuando quieren. Baca y vaca, basto y vasto… El caso que nos ocupa hoy está extraído de un manga muy recomendable, ya antiguo, que he descubierto hace poco: Asa, el ejecutor, de Koike Kazuo y Kojima Goseki. Si os gustan las historias ambientadas en el Japón feudal con algo más que lucha de katanas y chorros de sangre, dadle una oportunidad.

Hacienda somos todos

Hacienda somos todos

Grabar es, entre otras cosas, lo que hacemos con nuestra música y películas, que aunque no le haga gracia a “algunos”, es perfectamente legal.
Gravar, por el contrario, es lo que nos hacen a todos y que, en general, nos produce la misma risa que una patada en el escroto…


Diferencia entre pifia y gazapo

30 Marzo 2009

El otro día uno de mis amigos imaginarios me dijo que el nombre de este humilde blog está muy bien, pero que qué diferencia hay entre pifias y gazapos. Tras meditarlo, he llegado a dos conclusiones. La primera es que necesito amigos de verdad. La segunda, que no vendría mal un post didáctico sobre gazapología.

Dice la RAE que pifia es un “error, descuido, paso o dicho desacertado”. Gazapo, por otra parte, es el “yerro que por inadvertencia deja escapar quien escribe o habla”. Así dicho, parece que la pifia es algo general y el gazapo se limita más al lenguaje, bien sea hablado o escrito. Las barbaridades que se ven en Photoshop Disasters, por ejemplo, son todas pifias. De modo que la mayoría de errores que consigno en este blog serían gazapos.

Sin embargo, y a título meramente personal, yo siempre he considerado el gazapo más producto de la mala suerte y la pifia algo propio de una defectuosa conexión neuronal. Una errata es un gazapo; una falta de ortografía, una pifia. Veámoslo con un ejemplo práctico. Ahora mismo estoy leyendo “La Gran Pesquisa”, del genial Tom Sharpe. Y me he encontrado una pifia y un gazapo con el mismo protagonista: la tercera singular del p.p.s. de andar o anduvo:

Esto es una pifia

Esto es una pifia

Y esto es un gazapo

Y esto es un gazapo

Y como para gustos, colores, aquí debajo tenéis un formulario para opinar sobre si esta diferenciación entre pifias y gazapos os parece correcta o si creéis que debería ser de otra forma. O si os importa exactamente un bledo, que sería lo más lógico.


Prever + proveer = “patá” en los ojos

5 Diciembre 2008

De entre las muchas burradas que aparecen a diario en todos los medios, ésta es una que duele especialmente: en una demencial fusión de los verbos prever y proveer, ha surgido uno nuevo, preveer, para consternación de todos.

Aunque es una pifia que suele aparecer en en lenguaje oral, de vez en cuando se encuentra uno una perla escrita como la siguiente:

¡Argh! ¡Qué dolor!¡Argh! ¡Qué dolor!

El libro, “Los lobos del águila” (ed. Edhasa), forma parte de la serie escrita por Simon Scarrow que narra las aventuras de un legionario a lo largo y ancho de un Imperio Romano en su época de mayor esplendor. Una saga totalmente recomendable… incluso a pesar de ejemplos como éste, que nos muestran que, para traducir un libro, no basta sólo con saber inglés…

P.d.: Prever es igual que ver, pero con un “pre” delante. ¡Con lo sencillo que es decir previendo!