¿Qué mejor muestra de rebeldía que escribir con el culo siguiendo pautas ajenas a las convenciones de esta sociedad opresora y alienante?
Visto en este pdf (página 5).
¿Qué mejor muestra de rebeldía que escribir con el culo siguiendo pautas ajenas a las convenciones de esta sociedad opresora y alienante?
Visto en este pdf (página 5).

La ciencia utiliza mecheros bunsen, bisturíes, probetas y todo eso. Para eso necesita dinero. Y nuestros gobernantes, casi a la par que se subían un poquillo sus merecidos sueldos, pobrecicos-míos-lo-mal-que-lo-pasan, han decidido recortar los gastos en I+D, en educación y en todo aquello que suponga avance, el tan cacareado “cambio de modelo productivo” y la permanencia en lo que conocemos como el afortunado Primer Mundo.
Valga este post (totalmente off-topic) para sumarme a la iniciativa encontrada aquí. Somos más de 800 blogs, unas 3500 personas en Facebook… Quizá no sea mucho. Pero sí lo suficiente para hacer ruido.
Hagámoslo.
¡Seguimos con ministerios! Marqus, de Maldita Bonhomía, me chiva un gazapo de los que pueden pasar mucho tiempo desapercibidos, cortesía del ministerio de Educación:

Sobra la explicación, pero bueno, ahí va:
Gracias, marqus. ¡Y a ver si consigues conservar los huevos!
Como parece que poca gente las quiere, y menos pueden pagarlas, el Ayuntamiento de Huelva ha puesto en marcha una macrocampaña publicitaria para darle salida a sus viviendas de protección oficial. Autobuses, marquesinas… ¡incluso pegatinas en el suelo! La ciudad está empapelada con estos carteles tan atractivos:

El problema es que quien haya diseñado el cartel parece no haberse dado cuenta de que la hache es muda, sólo sirve “de adorno” y, como toda decoración, si se recarga mucho denota mal gusto. Escribir ohhhhhhhhhh en lugar de oh es, como al escribir 000000000010 para el número diez, hacer el tonto. Incluso si te pones en <modo: inglés> y pronuncias la hache aspirada, lo único que vas a conseguir es perder el aliento y/o parecer asmático.
Supongo que lo que intentan representar no es un ¡oh! de leve sorpresa, sino un ¡ooooooooooooooooh! de asombro máximo. Así que el cartelito de marras debería ser algo así (corrigiendo de paso la puñetera manía que tiene la gente más cool y más in de no poner el primer signo de interrogación o exclamación, como si fuéramos simples angloparlantes
):

Antes... Después
Siento la lamentable calidad del montaje, pero para un lunes y con un ratón medio descompuesto, es suficiente.
Del auto de Garzón en el que investiga a Francisco Correa y a funcionarios de Madrid y Valencia están hablando en todas partes, así que vamos a aportar nuestro granito de arena dedicándonos a lo que nos gusta: las pifias.
Vemos en la página tercera del auto (que puedes encontrar aquí, pinchando en el botón “Documento”) el siguiente párrafo:

Miami, esa gran nación
Primero: “en países tales como China, Azerbaiyán y Miami”. Primera noticia de que Miami es un país.
Segundo: “en esta última capital…” ¿Capital de qué? Miami se encuentra en el estado de Florida, cuya capital tiene el pintoresco nombre de Tallahassee.
No dudo que el señor Garzón sea un señor culto, que para ser juez hay que estudiar mucho. Supongo que el auto se lo escriben sus subordinados. Ya, ya sé que en el mundo de la judicatura no está tan mal visto tener “negros” que te escriban los autos como en el cotarro editorial, pero aún así conviene leerse los autos que vas a firmar con un poquito de atención, que luego pasan estas cosas…